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¿Por qué Hidalgo está apareciendo en el radar de empresas e inversionistas? Insights del Café Croissant Hidalgo

Teseo Data Lab9 de junio de 20266 min de lectura
Café Croissant Hidalgo — análisis de oportunidad industrial e inversión en Hidalgo, organizado por CCI France México

Durante años, la conversación sobre expansión industrial en México tuvo dos protagonistas claros.

Por un lado, el Valle de México, impulsado por su tamaño económico y concentración empresarial. Por otro, el Bajío, que durante la última década logró posicionarse como uno de los principales polos manufactureros del país.

Sin embargo, cuando una región alcanza cierto nivel de madurez, las reglas cambian.

Los costos aumentan. La competencia se intensifica. La disponibilidad de infraestructura disminuye. Y las ventajas que impulsaron el crecimiento inicial comienzan a reducirse.

La pregunta para empresas, inversionistas y desarrolladores ya no es dónde se concentró la actividad económica en los últimos años.

La pregunta es dónde podrían encontrarse las próximas oportunidades.

Esa fue una de las reflexiones centrales que compartimos durante Café Croissant Hidalgo, organizado por la CCI France México Hidalgo, a partir de un análisis que evaluó siete industrias estratégicas en tres zonas económicas del centro del país utilizando información de 46 fuentes institucionales.

Los resultados muestran señales que vale la pena observar con atención.

El mercado más grande no siempre es el mercado más atractivo

El análisis identificó un mercado regional superior a los 2.2 billones de pesos anuales distribuidos entre construcción, logística, parques industriales, farmacéutica, metalmecánica, energía y materiales para construcción.

En términos absolutos, el Valle de México continúa liderando con 1.18 billones de pesos, seguido por el Bajío con 868 mil millones. Hidalgo aparece considerablemente más abajo con 186 mil millones de pesos, equivalente a aproximadamente el 11% del mercado regional.

A primera vista parecería una desventaja.

Pero cuando se observa la velocidad de crecimiento, la historia cambia.

Hidalgo lidera la expansión en cinco de los siete sectores analizados. Destacan particularmente:

  • Construcción: +62%
  • Materiales para construcción: +72.5%

Mientras tanto, los mercados más maduros del Valle de México registran crecimientos de apenas 1% a 5%, niveles característicos de economías que ya alcanzaron etapas avanzadas de desarrollo.

Esto no significa que Hidalgo sea más grande.

Significa algo potencialmente más importante: está creciendo más rápido.

Y en mercados emergentes, la velocidad suele ser un indicador más relevante que el tamaño actual.

La verdadera oportunidad no está en el crecimiento. Está en la disponibilidad.

Uno de los errores más frecuentes al evaluar mercados consiste en analizar únicamente la demanda.

Sin embargo, para una empresa que busca expandirse, la disponibilidad suele ser tan importante como el tamaño del mercado.

Porque crecer en un mercado saturado y crecer en un mercado disponible son escenarios completamente distintos.

El estudio encontró que Hidalgo mantiene niveles bajos de saturación en seis de los siete sectores analizados. El caso más representativo corresponde a parques industriales, donde el nivel de saturación relativa es de apenas 18%.

La diferencia es relevante cuando se compara con otras regiones.

Mientras el Valle de México presenta niveles elevados de saturación en prácticamente todos los sectores evaluados, Hidalgo todavía conserva capacidad para absorber nuevos participantes, nuevas inversiones y nuevas cadenas de suministro.

En otras palabras, el crecimiento económico está ocurriendo en un entorno donde todavía existe espacio para competir.

Y esa combinación no suele permanecer disponible durante mucho tiempo.

Un mercado laboral que todavía está escalando

La estructura del empleo también ofrece señales interesantes.

Las siete industrias analizadas generan aproximadamente 83 mil empleos formales en Hidalgo, una cifra considerablemente menor que la observada en los principales polos industriales del país.

Lejos de representar una debilidad, este indicador ayuda a entender la etapa en la que se encuentra el mercado.

Mientras el Bajío concentra cientos de miles de empleos en grandes complejos manufactureros y el Valle de México enfrenta altos niveles de fragmentación empresarial, Hidalgo conserva una estructura más abierta, con menor densidad competitiva y costos laborales relativamente más competitivos.

Desde una perspectiva de expansión empresarial, esto puede traducirse en mejores condiciones para captación de talento, desarrollo de operaciones y construcción de relaciones comerciales antes de que el mercado alcance niveles superiores de consolidación.

El dato que explica por qué tantas empresas están mirando hacia Hidalgo

Existe un indicador particularmente revelador.

El estudio encontró que más del 92% de las empresas presentes en las regiones analizadas son microempresas.

Sin embargo, apenas el 0.4% de las compañías concentra más del 65% de los ingresos generados.

¿Por qué es importante?

Porque las grandes cuentas son las que terminan estructurando cadenas completas de proveeduría, servicios especializados, logística, construcción e infraestructura.

Y precisamente esas empresas están comenzando a instalar nuevas operaciones impulsadas por la conectividad emergente de la región.

Para muchas organizaciones, la oportunidad no está únicamente en venderle al mercado actual.

Está en posicionarse antes de que esas nuevas cadenas de valor terminen consolidándose.

Infraestructura: el factor que está cambiando la ecuación

El crecimiento económico rara vez ocurre por casualidad.

Generalmente responde a cambios estructurales.

En el caso de Hidalgo, varios de esos cambios ya están ocurriendo.

Actualmente, las rentas industriales son aproximadamente 42% más bajas que en el Valle de México.

Además, mientras algunos mercados enfrentan una disponibilidad prácticamente nula, Hidalgo mantiene una tasa de vacancia industrial cercana al 8.5%, frente al 0.3% observado en el Valle de México.

Traducido a términos empresariales:

Existe espacio disponible para instalar operaciones sin enfrentar las restricciones que hoy afectan a otros mercados.

A esto se suma la cercanía con el principal centro de consumo del país y el impacto de proyectos como el AIFA, el Tren México-Pachuca y diversos desarrollos industriales actualmente en ejecución.

Por separado, cada uno de estos factores resulta relevante.

Juntos comienzan a construir una narrativa distinta.

Hidalgo y la segunda ola del nearshoring

Quizá uno de los hallazgos más interesantes del análisis tiene que ver con la evolución del nearshoring.

Durante los últimos años, el Bajío fue uno de los principales beneficiarios de la relocalización industrial.

Hoy, esa región enfrenta nuevos desafíos relacionados con disponibilidad de talento, energía, suelo industrial y costos operativos.

Históricamente, cuando un polo industrial madura, la inversión comienza a desplazarse hacia regiones cercanas que aún conservan ventajas competitivas.

Los datos sugieren que Hidalgo podría estar entrando en esa etapa.

La Inversión Extranjera Directa asociada a esta dinámica muestra un crecimiento acumulado de 692% desde 2020, mientras que el crédito empresarial destinado a PyMEs mantiene una expansión cercana al 12% anual.

Más allá de las cifras, lo relevante es el patrón.

La curva observada en Hidalgo comienza a parecerse a la que mostró el Bajío antes de convertirse en uno de los principales polos industriales del país.

Lo que los datos parecen estar diciendo

Ningún dato por sí solo justifica una decisión de inversión.

Sin embargo, cuando múltiples indicadores comienzan a alinearse, vale la pena prestar atención.

Un mercado regional de más de 2.2 billones de pesos.

Sectores creciendo hasta 72.5%.

Bajos niveles de saturación.

Infraestructura en expansión.

Rentas industriales más competitivas.

Mayor disponibilidad de espacio.

Aceleración de inversión extranjera.

Y una creciente concentración de oportunidades identificadas dentro de una misma región.

Por separado, cada variable cuenta una historia.

Juntas cuentan algo más interesante.

Sugieren que Hidalgo está atravesando una etapa de transformación económica que podría redefinir su papel dentro del mapa industrial del centro del país.

Conclusión

Las oportunidades más valiosas rara vez aparecen cuando todo el mercado ya habla de ellas.

Normalmente comienzan como una acumulación de señales que, vistas de manera aislada, parecen pequeñas.

Pero cuando crecimiento, disponibilidad, infraestructura e inversión comienzan a apuntar en la misma dirección, el panorama cambia.

Los datos analizados durante Café Croissant Hidalgo sugieren precisamente eso.

No que Hidalgo sea la respuesta para todos los proyectos.

Pero sí que se ha convertido en una de las regiones que más merece ser evaluada por organizaciones que buscan nuevas oportunidades de expansión, inversión y desarrollo durante los próximos años.

Porque en los mercados, igual que en los negocios, el reto no es llegar primero a todas partes.

Es identificar dónde vale la pena llegar antes que los demás.

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